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El tendón es una estructuctura dinámica en continuo proceso de regeneración y degradacion, como el resto de los tejidos vivos,  los agentes lesivos actuán en este equilibrio provocando la lesión. El conocimiento de los agentes lesivos es necesario para ajustar el tratamiento.

Ante una agresión el tendón inicia un proceso regenerativo que puede ser de tres tipos:

  1. Ad integrum, con recuperación anatomica, histológica y funcional completa
  2. Metaplásica, parte de las fibras son reemplazadas por otra estructura como las calcificaciones
  3. Fibrótica, la estructura fibrilar es sustituida por una serie de fibras de colágeno sin orientación en el espacio que produce una insuficiencia mecánica

Uno de los factores fundamentales que condicionan la reparación tendinosa es la vascularización y el nivel de saturación de oxígeno en la lesión. Para aumentar la vascularización recomendamos un suplemento alimenticio natural, llamado arginina, es un aminoacido precursor del óxido nítrico con registro sanitario combinado con ejercicio excéntrico del tendón lesionado para potenciar la recuperación.

En el proceso de formación de colágeno, las fibras se orientan en el espacio siguiendo las lineas de carga, paralelas unas a otras. La estabilidad depende del número y densidad de los puentes o uniones interfibrilares, químicamente son puentes disulfuros, de ahí que la pérdida de azufre en el sistema músculo esquelético puede favorecer la fragilidad y predisponer a sufrir una patología.

La fibrósis es un acúmulo de fibras de colágeno mezcladas y desorientadas en el espacio determinando una disminución de la resistencia mecánica